martes, 2 de marzo de 2010

123. Cambios en Gobernación

Es el quinto ministro de Gobernación del gobierno de Colom y sus 2008-2009 han sido un fracaso con muy pocos éxitos. Pero miremos qué hay más allá, cuál es el escenario y qué se puede esperar para 2010-2011.

La destitución de Raúl Velásquez, acusado de corrupción, me parece un espaldarazo del mandatario Colom a la Comisionada presidencial para la reforma policial, Helen Mack, quien consideraba que cualquier esfuerzo en la PNC sería inútil con un ministro corrupto, y ha dado 4 meses de prueba de buena voluntad para aceptar el desafío de rescatar a una institución como la PNC.

Carlos Menocal es un periodista investigativo con quien laboré y de quien aprendí en Prensa Libre. Entre sus trabajos está aquel en el que se infiltró en la cárcel de Pavón para denunciar todos los desmanes que ocurrían dentro. Para esto y para aceptar el cargo se requieren agallas. Agallas no son lo mismo que capacidades para dirigir esa mezcla de caldera y cloaca que se llama Gobernación; y creo que lo mejor será apoyarse en Helen Mack y en la CICIG y enfocarse en limpiar la corrupción del ministerio, apoyar a los agentes comprometidos, combatir a las bandas criminales y en institucionalizar los esfuerzos exitosos de las comisarías modelo de la PNC en la periferia capitalina –que han bajado la violencia (aunque la han trasladado a otras zonas). Alrededor de Mack y CICIG debe girar la estrategia del Gobierno de Colom en los próximos 18 meses que le quedan a la Comisión Internacional y 22 meses que le quedan a la administración Colom-Torres. Esto para convertir el tema de la seguridad en uno de Estado y no de gobierno.

Lo que sí creo que deberíamos empezar a cambiar en el debate nacional es que la cantidad de asesinatos que hay es sólo culpa de la PNC y el Ministerio de Gobernación. La evidencia latinoamericana muestra que es una “burbuja” de asesinatos provocada por el narcotráfico y una cultura de ilegalidad, que no se combate llenando las calles de policías y soldados sino con el rescate de los barrios violentos por medio de ciudadanía, educación, cultura, oportunidades y prohibición de armas de fuego. Sí, idealista y con evidencias en Bogotá, Medellín, Guayaquil, Río y Sao Paulo. Y los mayores responsables de haber logrado esa disminución sostenible de asesinatos han sido… Los alcaldes.

El alcalde Arzú tiene todo el capital político que quiere para liderar el tema, pero prefiere no gastarlo. Usa ese capital para introducir un Transmetro, para sacar vendedores de la sexta, pero el tema espinoso, el de la seguridad, ese sí que prefiere obviarlo o decir que sólo con el Ejército lo lograría. ¿Por qué en vez de enfocar toda la inversión pública –o casi toda, matizo- en proyectos de infraestructura, no la enfoca en proyectos sociales en barrios marginales, en parques, bibliotecas y formación de capital social?

La seguridad tiene que ser integral. Eso sí, el nuevo ministro es el responsable de desarticular las bandas criminales que provocan que desangran y hacen negocio con el país. Éste año se pondrá en marcha la CARSI (Central American Regional Security Iniciative), que será el nombre del Plan Mérida para Centroamérica y el plan regional de la ONU-UNDOC contra el crimen organizado. Estamos en dos años claves para el Estado. Suerte al nuevo Ministro, que tendrá herramientas como CICIG, CARSI y UNDOC, tendrá a casi a todos los mundos en su contra y una ciudadanía que quiere que la dejen de matar en cada esquina.

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martes, 23 de febrero de 2010

122. Miopía política sobre datos de MiFaPro

El Presidente perderá a un buen ministro de Educación.

Miopía

Hay lógicas políticas estratégicas y lógicas caprichosas y miopes. Una de las segundas es pensar en sacrificar a un buen ministro de Educación, Bienvenido Argueta, por la necedad e ilegalidad de negarse a publicar los números de cédula de los beneficiarios del programa de transferencias condicionadas, aunque la Corte de Constitucionalidad y la Corte Suprema de Justicia lo ordenaron ya.

En el debate guatemalteco sobre ingresos y egresos del Estado tiene tres esquinas: Reforma fiscal; combate al contrabando y a la evasión; y transparencia en el gasto. El gobierno de Colom –a trompezones, Rosenberazo y falta de operadores políticos- no ha conseguido la reforma fiscal que necesita el país después de dos años. Contra la evasión fiscal, enero y febrero han sido escenario de golpes a grandes evasores y el gobierno tiene una ventana de oportunidad política desde el 12 de enero para avanzar en ambos pulsos.

Pero hay otro pulso que perdió y se empeña en no reconocerlo: El de la obligación de transparentar el programa de transferencias condicionadas, Mi Familia Progresa. Esto es dar los números de cédula de los beneficiarios para fiscalizar que existan. Cumpliendo con su obligación como diputada de fiscalizar (para eso la elegimos) y respondiendo a un sentimiento ciudadano de transparencia, la diputada Nineth Montenegro ha logrado tras una ardua lucha legal que las cortes respalden su demanda y ordenen al ministro Argueta dar los datos, cosa que le impide la pareja Colom Torres.

MiFaPro está lejos de ser el que más corrupción hay en el Estado. Los contratos de infraestructura, la compra de medicinas o los temas financieros son agujeros negros enormes. Es un programa apoyado por el 75% de la población, una herramienta que ha sido exitosa en América Latina para romper el círculo de la pobreza dando dinero a las madres a cambio de que lleven a sus hijos a la escuela y al centro de salud, para competir con el estímulo del trabajo infantil.

La Primera Dama, asegura que protege a los pobres de la humillación que representa recibir dinero del Estado. Esto a pesar de que bajo la lógica más simple debe ser público el nombre de cualquier ciudadano o empresa que recibe algún beneficio del Estado. ¿Por qué empeñarse en esconder estos datos? Seguramente la mayoría de los beneficiarios son extremadamente pobres. Aunque un porcentaje se ha colado por fallas técnicas o negligencia. ¿Por qué no dejan fiscalizarlo? ¿Tan alto es el porcentaje de colados?

¿Además, vale tanto la pena ese pulso de ocultar datos como para sacrificar al ministro Argueta? Si no los da, caerá en desacato de una orden de la CC y la CSJ y será removido de su puesto.

Como el presidente Colom y Sandra de Colom no nos hacen caso a los que argumentamos, quizás el grupo de asesores presidenciales que dirige el ex presidente panameño Martín Torrijos pueda aclararles un poco el panorama y decirles que en vez de pelear por no transparentar MiFaPro so pena de sacrificar al ministro Argueta, pueden bien transparentar todos los subsidios que da el Estado a cualquier ciudadano o empresa. Le harían más bien al país.

PS1. El martes pasado escribí una columna sobre la idea de poner un impuesto temporal a la exportación de azúcar por las ganancias extraordinarias que tienen en los mercados internacionales. Ese día, puse un post en mi blog www.MartinRodriguezPellecer.com sobre la necesidad de transparencia fiscal y bancaria en nuestro sector privado por las sanciones de Francia. Ese día, mi blog fue hackeado y sacado de la red. Por eso, temporalmente volveré a usar mi antiguo blog: www.MartinGuatemala.blogspot.com

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domingo, 21 de febrero de 2010

121. Azúcar -la idea de un impuesto extraordinario-

En todas las democracias y naciones desarrolladas hay una regla no escrita: los más fuertes aportan más para ayudar a que los más débiles tengan oportunidades para vivir dignamente, explotar su potencial y alcanzar la felicidad. Es por esto que los que más ganan, pagan más impuestos. Y los que menos tienen, los que más necesitan y utilizan los bienes públicos como educación, salud y recreación públicas y gratuitas.

En Guatemala hay muchos débiles y un grupo de los más fuertes es el de los azucareros. Sus 13 ingenios y 300 mil trabajadores directos o indirectos han producido más o menos 40 millones de quintales anuales de azúcar desde 1998 —según la Asociación de Azucareros de Guatemala (Asazgua)—; somos el quinto lugar mundial de productores de azúcar. Varios de estos ingenios se han modernizado y tienen bien pagados a sus trabajadores. Otros son unos explotadores, según algunos empresarios del sector.

El azúcar, a nivel mundial, está en un boom a nivel de precios por especulación, a niveles que no se miraban desde hace 35 años. Solo desde enero de 2000 a diciembre de 2009 se han triplicado o quintuplicado. Triplicado para Asazgua y el Banguat —de 6.4 a 16.57 dólares por quintal—; y quintuplicado para la agencia especializada Bloomberg —de 5.6 a 24.9 dólares por quintal—, en la azúcar más barata en los mercados. ¿Por qué habrá esta diferencia entre lo que declara Asazgua al Banguat y lo que dice Bloomberg?

De cualquier manera, ¿se imaginan la cantidad de plata extra que están ganando los azucareros por la especulación en los mercados globales? Muchos países han gravado a sus exportaciones para financiar a sus Estados y la construcción de bienes públicos como educación, salud o vivienda. Lo hizo Inglaterra desde el siglo XI, Indonesia con el plywood recientemente o Argentina, con la soya. Y, aunque usted no lo crea, lo hizo Guatemala en los setentas, cuando hubo otro boom de precios internacionales.

Los 13 ingenios no perderán competitividad, no causará desempleo; nada de esos petates de muerto con los que asustan los neoliberales. La idea de poner un impuesto extraordinario a las ganancias a las exportaciones tradicionales empezó en los setentas y uno de los impulsores, entonces secretario de Planificación del Gobierno, sufrió un atentado y tuvo que abandonar el país. Se trataba de Gert Rosenthal, después negociador de los acuerdos de paz, canciller, jefe de la CEPAL y nos representa ante la ONU en Nueva York. De eso ha 35 años.

Después de muchas batallas políticas, en 1974 al final los empresarios accedieron a pagar impuestos, aunque con tarifas más benignas, pero fueron eliminados desde Romeo Lucas. El impuesto puede consistir en que cuando los precios internacionales subieran de un precio en el que ya tienen ganancias, por ejemplo, US$10 el quintal, se les cobra un impuesto. Cuando bajen los precios internacionales de ahí, pues se les deja de cobrar.

Racionalmente, como ciudadano, me parece lo más natural y lógico que uno de los grupos más fuertes, que está pasando por una época de bonanza en época de crisis para el resto, aporte más para el Estado. Y no es algo comunista o chiflado. Es un argumento de ética, de practicar sus valores religiosos, de cumplir como ciudadanos ante el Estado y ante sus connacionales. De hacer este país un poco más viable y que no haya tanto guatemalteco que ante la desesperación por la pobreza y la falta de oportunidades tiene que escoger entre migrar, pasar a la informalidad o a ser peón del crimen organizado. ¿Aló mesas fiscales? Vea www.MartinRodriguezPellecer.com

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martes, 22 de septiembre de 2009

100. Atasco político (PS. contra homofobia)

Tras un mes de haber vuelto al país de ma- nera definitiva, los sentimientos son encontrados.

Por una parte, se sienten de una manera fortísima las consecuencias políticas del caso Rosenberg y la tensión por la inseguridad ciudadana —por más que el gobierno de Álvaro Colom se empeñe en obviar ambos—. Por otra parte, la ciudadanía y los jóvenes tienen a la ciudad y al país mucho más vivos, y eso se agradece.

El asesinato de Rodrigo Rosenberg logró espabilar a jóvenes clasemedieros, poner reflectores sobre la elección de las cortes para empezar a limpiar al Organismo Judicial y dinamitó el diálogo político nacional entre el gobierno de la UNE y las derechas (políticas, empresariales y mediáticas); así como dinamitó gran parte de su prestigio en el extranjero. Las encuestas que muestran una aprobación gubernamental del 50 por ciento en el interior ciegan al Gobierno ante ese parteaguas en su administración y nos llevan a una polarización para el 2011.

Esa explosión y sus consecuencias son más preocupantes porque postergan el diálogo político para las reformas estructurales que necesitamos como país, para salir de la jungla antipolítica y anticiudadana en la que estamos.

El gobierno “transformador” de la UNE no logró la reforma fiscal; no tiene la más mínima intención ni idea para hacer una reforma electoral que salve a los partidos de los caciques, los financistas privados y los narcos; no tienen idea de cómo llevar a cabo una reforma al servicio civil o la creación de un ministerio de desarrollo rural; no mantuvieron las políticas de transparencia; no han reformado el sistema económico ni financiero, caminan espoleados por la Cicig para la reforma del sistema judicial y sus logros mayores, como la gratuidad en Educación y Salud, no han sido respaldados con más recursos o más eficiencia o ingenio. Y a su política más importante, la de transferencias condicionadas, la han colocado en el centro de los debates populistas en vez de transparentarlas y convertirlas en un asunto de Estado.

Ahora tienen una oportunidad de oro para “reformar” las cortes y colocar unas decentes con su medio centenar de votos parlamentarios.

A mitad de período, le hace falta una oxigenación al gobierno de Colom. Mantener las cosas que ha hecho bien y cambiar las que ha hecho mal; no puede acometer ninguna de las reformas con los mismos cuadros y la misma tónica. Mantener gente como Roberto Alejos (presidente legislativo) y quitar a gente como Gustavo Alejos (secretario privado, acusado por Rosenberg).

¿Cuáles son sus mayores fracasos? Seguridad y transparencia. ¿Sus logros? Gratuidad y reforma judicial, espoleado por la Cicig y la sociedad civil. ¿Oportunidades? Cortes limpias y reiniciar un diálogo político.

PS. Ojalá que siga adelante la campaña contra la homofobia. Qué pena que mientras el mundo civilizado acepta a sus hijos que deciden orientaciones sexuales distintas y los insta a ser felices, acá todavía algún columnista los consideren una plaga. Hace falta más educación, autoestima, tolerancia y mundo.

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viernes, 18 de septiembre de 2009

99. Istmania

PS. Gracias CICIG, MP, PNC, Ejército por devolvernos el orgullo para buscar justicia.

Istmania

Este 15 de septiembre podría ayudar a nuestra maltrecha autoestima nacional con moivos reales para sentirnos orgullosos, pero puede servir para rescatar el sueño de Juan José Arévalo de la creación de Istmania, la República Federal de Centroamérica, empezando por la unión de los Estados de Guatemala y El Salvador.

En septiembre de 1946, los presidentes de Guatemala y El Salvador firmaron el tratado para la creación de la Federación. Estos son los puntos que escribió Arévalo en su obra Despacho Presidencial: Cada país mantendría su autonomía y su Congreso, pero se creará un Senado Federal con igual número de representantes por Estado. Los presidentes de cada Estado se mantienen como Jefes de Estado y se les prohíbe presentarse en diez años tras su mandato a la Presidencia de la Federación. En 2010 podríamos diseñar las capacidades de ese Senado.

Las primeras acciones son convocar a Asambleas Nacional Constituyentes –que ahora podría hacerse en una reforma constitucional por referendum, esa sí y no las babosadas de ProReforma- para legitimar a la República Federal. Mientras tanto, se ordena a los cuerpos diplomáticos y consulares de El Salvador y Guatemala actuar en conjunto para en un futuro próximo fusionar las embajadas.

Para materializar la Unión, el Tratado reza que se establecerán comisiones para unificar los ejércitos, los ministerios de Finanzas, las policías, los ministerios de Educación, las monedas, la legislación penal y así progresivamente los dos Estados. Se eliminan las fronteras y las aduanas y se crea el pasaporte centroamericano. Un arancel común y una nacionalidad común. Y un órgano asesor para la transición de los Estados separados a los Estados federados. Y cuando Honduras, Nicaragua, Costa Rica, (y ahora Panamá, República Dominicana y Belice) se quieran unir, pues bienvenidos.

El proyecto puede parecer utópico, pero el puente para llegar a esa tierra que se llama Istmania se llama voluntad política y visión. Un mercado de casi 20 millones de personas, una ciudadanía de casi 20 millones de personas, un ejemplo de civilización, la unión de energías para los desafíos comunes de pobreza, inseguridad, narcotráfico, democracia plena… una materialización del sueño centroamericano de 188 años.

Las condiciones son iguales que hace 63 años cuando Arévalo y la Revolución tomaron esa decisión. Claro, da más para soñar el gobierno que realmente es de centroizquierda y popular de El Salvador que nuestro gobierno de dizque izquierda, pero al menos en el discurso tienen la integración política. El gobierno de Berger al menos aceleró la integración comercial –bloqueada por los empresarios salvadoreños-, ahora los gobiernos "más progres" deberían avanzar en la parte política. El canciller Rodas tiene un año más para heredarnos a los centroamericanos una plataforma para la integración. Inshalá nos alcancen las energías.

PS. Qué orgullo saber que guatemaltecos nos inventamos una CICIG, la hacemos funcionar y la comunidad internacional (esa Santa Inquisición) nos apoye. Y hemos logrado juntos que 247 investigadores guatemaltecos de CICIG, MP, PNC y ejército y 13 extranjeros hayan capturado con pruebas científicas después de 4 meses a los principales sospechosos del asesinato material de Rodrigo Rosenberg. ¡Adelante!

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lunes, 7 de septiembre de 2009

98. Sobre el hambre en Guatemala

98. Wachik’aj

En este país todos tenemos responsabilidad por esa vergüenza.

Hambre

Este año nos volvimos a sacudir, como en tiempos del FRG-portillismo, con la cachetada del hambre en el Oriente del país. De poco sirvieron las críticas que encontraron entonces la responsabilidad total del gobierno de entonces, y de poco sirvieron también los esfuerzos durante la administración anterior de Berger; el problema es estructural, aunque la responsabilidad primera por no revertirlo recaiga sobre el gobierno de Colom.

Vamos a la primera responsabilidad. El gobierno “de los pobres” ha sido nefasto para administrar el Ministerio de Agricultura. Ha colocado a ministros corruptos (Robles) o chambones que no pueden ejecutar, ha desaprovechado cualquier ofrecimiento de colaboración con empresarios dinámicos, se le ha ido todo en corrupción y mediocridad. Sí, el Presidente tiene razón en que hay radicales a los que les encanta echar pan para su matate, pero es como si Obama se pusiera a poner excusas de que nunca ha habido una reforma en la Salud de su país para cruzarse de brazos. La mayoría lo puso en el asiento presidencial no para que diga que los problemas siempre han estado allí sino para que asuma responsabilidades y haga cambios.

Olivier de Shutter, relator de Naciones Unidas para el derecho a la Alimentación, dijo tras observar la situación del país que está alarmado, que los programas asistenciales de esta administración están bien, pero que no son sostenibles. Eso parecemos tenerlos todo claro, menos en el Gobierno de la UNE.

Ahora vamos a otras responsabilidades. De Shutter instó al país a elevar su carga tributaria (10 por ciento). The Economist, el semanario más prestigioso del mundo, tituló un artículo sobre Guatemala y el hambre “Vergüenza Nacional” porque el país no es pobre sino desigual. A pesar de esto volteamos la primera mirada a la cooperación internacional para que nos ayude dándonos comida para los extremadamente pobres.

¿Por qué no volteamos esa mirada hacia nosotros mismos? Dar víveres está muy bien; es muy solidario y nos ayuda en nuestras conciencias. ¿Pero por qué no mejor decidimos pagar los impuestos que nos corresponden –no ya aumentar la carga tontamente imposibilitada por la fracasada reforma fiscal del gobierno de Álvaro Colom-?

¿Por qué no dejamos de evadir IVA, de pedirle al contador que diga que ganamos menos para pagar menos impuestos, de hacer acuerdos con el vendedor por medio de abogados para evitar pagar impuestos… tantas marufias para pasarle la bola de la responsabilidad a otro –el Gobierno- pero dejarlo descalzo para que no pueda patearla bien?

Sí, que el Estado no funciona y es mediocre y corrupto. ¿Por qué no damos entonces a nuestros mejores hijos y profesionales para que sean parte de un servicio civil decente, bien remunerado y motivado?

¿Por qué no asumimos cada uno nuestra responsabilidad y empezamos a hacer algo?

PS. Las Comisiones de Postulación tienen, como nunca antes, los ojos puestos encima. Los ojos de sus financistas –con dinero del crimen organizado o de grandes empresarios- y ahora la fiscalización de la sociedad civil, interesada en cortes más limpias. No pueden dejar pasar por alto las denuncias y el veto a 10 abogados corruptos que hizo el Movimiento pro Justicia.

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martes, 1 de septiembre de 2009

97. México... (y disculpa pública a Manola Castillo)

97. Wachik’aj

… y disculpa a Manola Castillo.

México y…

Es público que admiro a ciudades como Bogotá y Medellín o países como Brasil por lo que hicieron en los últimos 15 años para cambiar. En cambio, he sido escéptico hacia el México desde el 2000 por la forma en que tratan a nuestros compatriotas en la vida real y en su imaginario de nación. Pero este último año han dado pasos importantísimos de los que podemos aprender.

El último ha sido la despenalización de la droga para el consumo personal (no meterán a la cárcel a quienes encuentren con dosis mínimas de drogas, sino los mandarán a clínicas de tratamiento). Allá y acá, se encarcela a jóvenes por dosis mínimas de droga es en muchas ocasiones porque algún policía quiere sobornar y no le pagan, y entonces “encuentra mariguana” en el carro o en los bolsillos. En Europa y Suramérica ya hay un cambio (y pronto en EEUU) para tratar a los consumidores no como delincuentes sino como adictos, y enfocar las energías en perseguir a los narcotraficantes.

Contrario a lo que vociferan muchos cínicos, es más probable reducir el consumo de un adicto metiéndolo a una clínica que metiéndolo a la cárcel. Además, al final los adictos en las cárceles terminan siempre siendo los que no pueden pagar mordidas.

Otro golazo mexicano ha sido la creación de una policía investigadora y de inteligencia élite formada por jóvenes egresados de las universidades (con apoyo de las universidades). Atrayéndolos con buenos sueldos, con prestaciones, recordándoles su responsabilidad con sanear el Estado (contrario a lo que predican en Guatemala dos universidades, que ponen como misión a los alumnos destruir el Estado por “ser la causa de todos los males” o por “ser de la oligarquía”).

Esto además del combate frontal a los cárteles (con más fuerza que inteligencia y estrategia, pero combate al fin), del que podemos aprender de sus errores.

Eso a nivel federal. En el DF, diez años de gobiernos progresistas han significado más inversión social, más inversión en infraestructura, más transparencia, más equidad para las mujeres (tienen derecho a decidir la interrupción un embarazo), apropiación de espacios públicos por parte de la ciudadanía. En fin… aunque tenemos que somatar la mesa en temas como el de migrantes, también podemos aprender mucho de nuestros hermanos mesoamericanos del Norte.

PS. Disculpa pública. El 3 de agosto de 2005, cuando cubría como reportero la cancillería, escribí una nota mostrando casos nepotismo en la administración de Jorge Briz. Entre ellas mencioné a Manola Castillo, ex compañera mía de licenciatura en Relaciones Internacionales, quien con 27 años era subdirectora general de cancillería.

En ese momento no me pareció bien que “por ser hija de otro ministro” la colocaran en ese puesto y no en uno más bajo como a otros compañeros míos que empezaban su carrera diplomática. Cuando pregunté en cancillería no me respondieron nada y la única apelación fue de un familiar mío, amigo de ese otro ministro, que me llamó diciendo que la quitara de la nota por ser mi amiga, a lo cual me negué.

Cuatro años después me entero por colegas de ella que el puesto de subdirectora no fue su primero en Cancillería sino fue un ascenso por su buen desempeño; además de tener las capacidades académicas. Por eso quiero ofrecerle disculpas públicas por haber puesto una mancha en su currículo. Lo siento mucho Manola.

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jueves, 27 de agosto de 2009

96B. Vergonzoso TSE de Guatemala

Guatemala no sólo es el país de la impunidad y la esperanza. También lo es de finqueros retrógrados anticomunistas que en público dan su apoyo al gobierno de facto de Honduras y... faltaba más, ¡de un Tribunal Supremo Electoral que también avala un proceso electoral que 192 países de la ONU (todos) se niegan a reconocer!

Actúa bien el canciller Haroldo Rodas al recordarles que tienen que subordinarse al Poder Ejecutivo en materia de política exterior y el presidente Álvaro "el Tibio" Colom, dice que "prefiere no opinar", como tampoco para la elección de magistrados. ¡Por Dios!

96. CACIF y Cámara del Agro

Los moderados empiezan a imponerse en el CACIF.

Sin aval

Ver la foto de famosos empresarios guatemaltecos reunidos con el presidente de facto de Honduras nos produjo a muchos vergüenza por el bochorno internacional que representa, e incluso pena por el extremismo anticomunista, caducado cuando cayó el muro de Berlín (1989), que ellos siguen profesando en el año 2009.

Pero el pie de la foto de elPeriódico es lo más importante de la noticia: “Sin el aval del CACIF”. Los finqueros reaccionarios que fueron a Tegucigalpa son de la Cámara del Agro y, para dicha del país, no representan la mayoría del empresariado guatemalteco. Si bien no han condenado el golpe de Estado del 28 de junio o avalado hacer un sacrificio temporal con cierre de fronteras, es un alivio saber que la mayor parte de la élite empresarial tampoco ha apoyado públicamente a Micheletti y los golpistas.

Dentro de todos los gremios o dentro de todas las instituciones siempre hay más de una visión del mundo. En el CACIF hay una significativa presencia de empresarios modernos, con visiones globales, comprometidos con el país, con la democracia y las instituciones, que es de aplaudir. (Aunque a varios les faltan lecturas que vayan más allá de las fórmulas neoliberales para desarrollar el país.) Hay otros que no se enteraron que cayó la URSS, ultras, que anhelan los golpes de Estado y las dictaduras que tanto daño hicieron a Guatemala.

El ala moderada del empresariado, que no apoyó esta misión a Honduras, fue la que tuvo un papel determinante para el manejo de la crisis por el caso Rosenberg. Dentro de todas las pasiones que podía desatar el video, el CACIF reaccionó de una manera muy prudente. Su actual presidente Jorge Montenegro ha sido la personificación de esta corriente centrada. Esta visión que piensa en competir con empresarios de EEUU y Europa, en ser los mayores vendedores a Centroamérica, en lo vital que es construir un Estado, en no buscar trampas para pagar menos impuestos.

Muchos amigos empresarios tienen la impresión que desde esta tribuna critico a “los empresarios”. Quizás ha sido falta de énfasis mío (aunque lo matizo) en que cuando critico algunas posturas empresariales, lo hago señalando a “una parte” del empresariado o a “una parte” de la cúpula empresarial. A esa parte radical, ultraconservadora, que es responsable de que muchos problemas actuales del país no se solucionen y nunca es sujeta a fiscalización.

Creo que como país deberíamos escapar de la tentación simplista de considerar esto como un teatro de buenos contra malos. Ni todos los políticos son malos ni todos los empresarios buenos. Ni viceversa. Para comprender nuestro país a mí me sirve el futbol; partidos competidos, muchos partidos, con equipos que tienen más jugadores buenos que otros, a veces con intensiones más nacionales que personales…

Como decidimos jugar bajo las reglas de la democracia desde hace 25 años y de la paz política desde hace 12 años, una de las condiciones sin equa non es la fiscalización. La posibilidad de exigir a los demás ciudadanos (funcionarios o no) que se comporten como ciudadanos. Esto es una obligación mínima como contraparte a los derechos que conlleva ser ciudadano. Por eso es reprochable el apoyo de los finqueros radicales al golpe hondureño, pero muy valiente de los empresarios moderados (mayoritarios) no haber dado el aval para semejante corcho.

PS. Señores postuladores, no se crean muy machitos por “resistir la presión pública” y desafiar la transparencia en las comisiones; hacen mucho daño a nuestro país.

miércoles, 19 de agosto de 2009

95. Rehacer el país

Jóvenes, desaparecidos y Franja del Norte

Rehacer el país

Dentro del polvorín de país que tenemos –y nuestra forma de verlo que lo hace todo más enredado y pesimista-, hay dos luces que nos empeñamos en no ver pero que dan campo para una ilusión o al menos un respiro. Hay una tercera que depende de una firma del presidente Colom.

La primera es saber que hay jóvenes que están conscientes de su responsabilidad de ejercer su ciudadanía, hacer política y limpiar/construir el Estado de Guatemala y levantar el país (y convertirlo en uno decente). Jóvenes que no sólo platican de que “hay que cambiar el país y quiero ser presidente” sino que trabajan y lideran desde partidos políticos, desde asociaciones, desde oenegés, desde cualquier campo para cambiar la vida de sus conciudadanos. El desayuno que organizó Prensa Libre lo muestra.

La segunda es una encuesta del Equipo de Estudios Comunitarios y Acción Psicosocial sobre el conocimiento de los ciudadanos sobre el conflicto armado y los desaparecidos. Las preguntas son quizás demasiado básicas, pero dan muchas luces. 94 por ciento sabe que hubo desaparecidos; 85 por ciento, que cementerios clandestinos, pero, más importante aún, el 89 por ciento respondió que los familiares de las víctimas tienen derecho al resarcimiento y al reconocimiento –contrario a la voz cantante de los radicales con micrófonos de nuestro país-, y exigen al Gobierno actuar en el tema.

A esto se suma la iniciativa de la Fundación de Antropología Forense de buscar la identidad de los muertos XX del cementerio La Verbena con un poco de saliva de familiares para identificar el ADN. La encuesta anterior mostraba que 10 por ciento de los guatemaltecos tiene algún familiar desaparecido. Y la Fundación pide una ley para tomar muestras de las morgues. La “aplanadora de la UNE”, tan progre que se dice ella, puede ponerse a trabajar en esta ley, que no sólo resarcirá a las memorias y familias de desaparecidos, sino que puede ayudar a encontrar a tantos asesinados no reconocidos víctimas de la violencia actual.

Esto porque el país se construye desde los cimientos, desde el pasado. Lo hemos malconstruido durante décadas. Y tenemos que reconstruir nuestro pasado y al mismo tiempo el futuro y el presente. Y una de las decisiones más importantes para el presente y futuro del Estado en el actual gobierno es la Franja Transversal del Norte (FTN), que está pendiente de publicación o veto del presidente Colom.

Es una carretera clave para desarrollar la parte más pobre del país, pero no caigamos en el juego de “la obra más cara es la que no se hace” que vende parte de la oposición en el Congreso –casualmente la bancada Guatemala que estuvo a la cabeza del corrupto ministro de Comunicaciones del anterior Gobierno-. Solel Boneh, la principal constructora del Estado, ha ganado los concursos con métodos poco ortodoxos, como invitar a uno de los ex ministros de Comunicaciones y su esposa a un viajecito a París e Israel y luego ganar la FTN prometiendo a los diputados que habría dulces para repartir entre todos.

Los mismos estudios técnicos del Gobierno muestran que los términos del contrato son leoninos y muy perjudiciales para el país. Ojalá que el presidente Colom prefiera respirar profundo y vetar la ley que pasar a la historia como otro presidente que apaña el saqueo del país.

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viernes, 14 de agosto de 2009

94. Crisis en Honduras / Aplanadora en el pleno

94. Wachik’aj

Honduras y nosotros / Aplanadora o pantano?

Hon.. duras

Los 45 días que lleva el golpe de Estado hondureño ciertamente son una cachetada para los demócratas centroamericanos y de América y Europa. Sin embargo, que tras 45 días esté más cerca una solución dialogada al conflicto apoyada por moderados que una guerra entre chavistas (Venezuela y Nicaragua) y golpistas (hondureños), es una pequeña victoria, pírrica, para los demócratas centroamericanos y continentales.

Guatemala reaccionó bien –el canciller Rodas este año está mostrando por qué es una de las dos piezas indispensables del Gabinete-, pero se está quedando corta. Mientras EEUU endurece sus políticas y quita visas o bloquea ayudas, al igual que Europa, Guatemala corre el riesgo de convertirse en un espectador, a pesar de lo grave de tener un gobierno golpista en nuestra vecindad y la influencia que podemos ejercer en Honduras.

El presidente tico Arias ha presentado una propuesta muy balanceada para solucionar el conflicto (con la reinstalación de Zelaya y la prohibición de cualquier encuesta o referendo), pero para darle fuerza a la propuesta, los que tenemos poder sobre Honduras tenemos que ejercerlo: Guatemala y su economía (Honduras nos compra y vende mucho) es determinante.

Al aumentar la represión –sacar a patadas a una rectora universitaria, matar a un profesor o agredir estudiantes- los golpistas muestran su nerviosismo y cómo en vez de interesarse por la democracia, lo que les importa es mantener el status quo hondureño (más vergonzoso que el nuestro) y que les vienen del Norte sus ciudadanos. Su ejército ha dicho que apoya el plan Arias, el Congreso debate una parte y falta sólo una vuelta de tuerca para hacer que ceda la élite económica y le quiten la alfombra a Micheletti.

Guatemala, junto al resto del SICA, puede volver a cerrar las fronteras comerciales, por ejemplo, una semana, para volver a presionar. El presidente Colom tiene que asumir un liderazgo centroamericano y no tenerle miedo a los radicales de derechas guatemaltecos, a los que nuestro país les importa un candelero.

Aplanadora

El Gobierno de Colom logró un acuerdo con casi todos los bloques de oposición –seguramente con corrupción y acuerdos políticos- y ha destrabado la agenda legislativa que el Patriota había metido en el congelador hace meses (con tácticas parlamentarias y grotescos espectáculos de agua).

La reacción de los conservadores ha sido de condenar “la traición a la ciudadanía de los diputados de oposición”. Esto a pesar de que las primeras leyes aprobadas son las que pedía la CICIG para tener más herramientas para combatir al crimen organizado y la aprobación de bonos para que el Gobierno no quiebre financieramente y se le pueda inyectar dinero a la economía en tiempos de crisis. Además que se han planteado leyes que pide la opinión pública tanto progresista como conservadora (ésta última incluye la ley de la Franja Transversal que favorece a la corrupta Solel Boneh).

Así que bueno, no seamos cínicos. ¿Está mal si se estanca la agenda pero mal si camina? Hay que fiscalizar al Congreso y exigirle que trabaje, pero no podemos tener un debate político tan de kindergarten, que el país merece más.
martinpellecer@gmail.com

miércoles, 5 de agosto de 2009

93. Acuerdos nacionales entre élites

A nuestro estable pero poroso Estado y a nuestra sociedad con ganas pero sin porterías para meter goles les hacen falta acuerdos nacionales. Estas son tres propuestas para nuestras élites políticas, económicas, académicas y sociales.

Necesitamos construir un Estado. Los acuerdos de paz eran un pacto para construir un Estado, pero eferregistas y las extremas derechas se encargaron de deslegitimarlos. Sin embargo, deben ser una conciencia, un Norte, para los nuevos acuerdos que necesitamos 12 años después, para evitar que este territorio sea uno de tránsito de personas, drogas, carros robados, sueños y turistas. El primero de los pactos, sobre el que escribí la semana pasada, debe ser alrededor del tema fiscal y la lucha contra la corrupción. Los tres componentes de este acuerdo debe ser 1) una reforma fiscal decente —no los harapos en los que se ha convertido la propuesta original del ministro Fuentes—, 2) un combate directo a la corrupción pública —no vale la opacidad de Cohesión Social ni de la municipalidad capitalina, ni poner trabas a la Ley de Acceso a Información, ni tampoco cambiar ministros corruptos pero darles amnistía como asesores presidenciales—. Y 3) un combate con fuerza al contrabando, que arruina a la industria nacional y fortalece al crimen organizado.

Este acuerdo fiscal y de transparencia debe ser el que dé paso a un acuerdo económico nacional, pues con las reglas claras del fisco —con el compromiso de combatir la evasión y elusión fiscal—, políticas de combate al contrabando, de la construcción de infraestructura portuaria y aeroportuaria para hacer más competitivos a nuestros empresarios, podemos pensar en un modelo de desarrollo del que todos podamos participar. Sin marcar las líneas del campo y poner las reglas del juego entre Estado y ciudadanos en la parte fiscal y económica, no podemos empezar a jugar el partido.

Obviamente, el presidente Colom tiene que hacer sacrificios políticos, si quiere soñar con ese pacto. El segundo pacto es para consolidar al árbitro del partido, pues a todos nos beneficia que alguien pueda sacar tarjetas amarillas o rojas. Este debería girar sobre tres ejes: impunidad, Policía Nacional Civil y combate al narcotráfico. Creo que está bastante claro que tenemos que seguir la ruta Cicig en reforma legal y aprovechar los dos años que quedan de mandato, para quebrar el hielo de la impunidad; no podemos darnos el lujo de ministros que cambian a los mandos de la policía y ponen a los que habían sido destituidos por corrupción, y el Gobierno tiene que continuar la inédita persecución a capos del narcotráfico —al final de cuentas, es su responsabilidad—. Una acción sencilla, fácil pero política, es destinar una buena parte de esos bonos del tesoro a doblar o triplicar los salarios de todos los policías.

Un tercer eje de acuerdos, de pactos nacionales, entre élites si quieren, es la parte de construcción de ciudadanos y de nación guatemalteca. Después de la parte fiscal-económica, después de la parte de seguridad-justicia, necesitamos, para que nuestro Estado y nuestra sociedad se sostengan, necesitamos llenarlos de ciudadanos. Ciudadanos con derechos y obligaciones, ciudadanos que se apropien de las ciudades, de los pueblos, de los volcanes, de la calle, sí, de la calle, ciudadanos con soberanía. Y esos ciudadanos los forman los líderes, los medios de comunicación, las escuelas, el arte. La contraparte de este eje de ciudadanos, debe ser la de construir nación, para cohesionar a los ciudadanos, y legitimar al Estado. Esta nación, en la que debemos caber mestizos, indígenas, blancos y demás, debe hablar muchos idiomas, tener muchos héroes, rechazar el racismo, y estar orgullosa de ser así. Y acordar todo esto sólo requiere de trabajo, sinceridad y pasión por este país.

martinpellecer@gmail.com

jueves, 30 de julio de 2009

92. Pro Reforma II (críticas)

En febrero pasado escribí una crítica a los contenidos de ProReforma, a sus principios y a sus medias verdades. Ahora que está en las sesiones en la Comisión de Legislación, quiero hacer una crítica al fondo de toda la “propuesta estrella” de la Universidad Marroquín.

Esta propuesta no es solo de jóvenes entusiastas que creen que están haciendo un favor al país. No es solo de los académicos hartos de “las hipocresías” y deseosos de encontrar en los radicalismos la verdad. No es “una mano negra invisible diabólica de la oligarquía guatemalteca”. No, es una simple estrategia política, legítima, pero muy peligrosa para nuestra democracia.

El meollo de ProReforma es uno: que un futuro Senado, compuesto por conservadores millonarios, necesitará de un tercio de los senadores para bloquear cualquier intento de impuesto —no digamos de una reforma fiscal— en Guatemala y tendrá el poder para elegir magistrados y blindarse contra cualquier intento de reformas sociales en este país.

¿Por qué digo millonarios? Porque serán los únicos “independientes” que puedan competir sin ninguna institución que los avale. ¿Se imaginan la cantidad de plata que costará ganar un asiento para 15 años en un senado que pueda bloquear impuestos y escoger magistrados? Si la UNE y el PP gastaron más de Q150 millones para llegar a un gobierno de cuatro años... ¿Y quién va a poder competir? Pues millonarios —sucios o limpios— sin tener ni si quiera que esforzarse por construir un partido político.

¿Por qué es tan importante el tema de los impuestos para esta “élite intelectual” de “libertarios” muy conservadores? Porque por medio de impuestos —y fiscalización de los impuestos y un Estado eficiente— es la única manera de reducir las desigualdades en un país. En Guatemala —según el PNUD—, 0.5 por ciento de la población, unas 15 mil familias, recibe casi el 20 por ciento del ingreso nacional. Nuestro Estado recauda solo el 10 por ciento de lo que produce la economía, el más bajo de América. Y lo poco que recauda, lo recauda de manera injusta, pues 75 por ciento proviene de impuestos a las transacciones comerciales, con lo que paga igual el IVA de 12 por ciento el que compra una coca cola en la tienda que el que compra un Porsche. Y para ese 0.5 por ciento es tontamente más fácil un país así.

En el mundo desarrollado y en desarrollo, la proporción es a la inversa, pues por medio de impuestos y educación pública es como se redistribuyen las oportunidades —porque no todos nacemos brillantes, hábiles para los negocios o herederos de negocios—.

Una base impositiva sólida permite la construcción de un Estado sólido, con servidores públicos profesionales, con maestros, médicos, policías, jueces, fiscales o políticos profesionales, éticos y bien pagados, que no se vendan a los narcos o a los empresarios que los compran cuando no les hacen caso.

Un Estado con una base impositiva decente es uno que puede hacer que el peso de la ley caiga para todos, no solo para el que lo puede pagar o comprar. Por eso es tan simpático cuando nuestros conciudadanos que promueven ProReforma hablan de “lograr un estado de Derecho”, cuando sus amigos compran igual políticos, jueces, y demás, cuando les tocan “su estado de Derecho”, por el que ahora tienen que competir con mafiosos.

Creo que la Constitución de 1985, con todos sus defectos y virtudes, deja todavía abierta la posibilidad de construir un Estado. Creo que los diputados más capaces lo tienen claro. Como ciudadano espero que no vayan a echar por la borda esta posibilidad.

martinpellecer@gmail.com

martes, 14 de julio de 2009

91. ¿Dónde estaremos el 14 de julio de 2011?

14 julio 2011

Abogados sucios o políticos corruptos o contrabandistas tienen ya planes para donde quieren tener al país en esa fecha. ¿Y los demás?


La coyuntura nos consume a “casi” todos, y con la polvareda (o polvorín) de país no nos permitimos ver un poco más allá del próximo lunes. Como no tenemos paciencia ni visión para tener una idea de lo que queremos ser como ciudadanos, como sociedad y como Estado dentro de 20 años, podríamos plantearnos las metas en las que queremos estar el 14 de julio de 2011, dentro de 730 días.

Sí, es cierto que las perspectivas no son alentadoras, pero al final de cuentas esto se trata de decisiones y de acciones, de voluntad política y de trabajo duro.

Está claro que gobierno del presidente Colom seguirá con el programa de transferencias condicionadas, que puede ser una herramienta válida para sacar de la pobreza, una. Lo que tiene que decidir es si quiere mantenerlo “en secreto clientelar”, condenándolo a que fracase. O puede decidir transparentarlo e institucionalizarlo y catapultarlo a que trascienda gobiernos e ideologías.

El presidente Colom puede también decidirse cómo va a enfrentar la inseguridad. Con los técnicos o los rudos o ambos o ninguno. Deje a Álvarez por lo menos un año. Y es tan irresponsable el gobierno con su incapacidad como la oposición que politiza la seguridad, oposición de casi todos los políticos en el Congreso, de buena parte del liderazgo empresarial y de parte de la sociedad civil.

La oposición, o todos los que estamos fuera del ejercicio de gobierno, debemos ver que es una irresponsabilidad pensar que “el fracaso del Gobierno, del Estado” en cualquier ámbito (seguridad, impuestos, transparencia) es una victoria para los que están fuera del ejercicio de Gobierno. Es un fracaso para el país. Ya puedo ver en campaña a Otto Pérez y Manuel Baldizón dentro de dos años diciendo “el Gobierno de los Colom no nos pudo salvar de la crisis financiera mundial”, mientras ahora se oponen con todas sus energías a endeudarnos para que el Estado pueda invertir el dinero en la economía, como lo recomienda el FMI, como lo hace todo el planeta. Pero no, acá se cree que el fracaso ajeno es la victoria propia.

Ojo que la oposición irresponsable en este país no es sólo la de los políticos, sino también la de algunos empresarios bien trajeados, “periodistas”, activistas civiles, y, somos responsables en especial los ciudadanos apáticos y cínicos…

Eso sí, la batuta mayor es la del gobierno de Colom por hacer que su administración mediocre, que ha sido “más social”, sea como un zombi. Sí, logró sobrevivir la crisis por el caso Rosenberg, pero sin la fuerza para llevar a cabo ninguna reforma estructural. Se le olvida que fue un antes y un después y tiene que hacer sacrificios políticos.

Cuando escribía que a “casi” todos nos traga la coyuntura es porque no a todos. Los abogados sucios, los políticos corruptos, llevan años preparándose para copar las magistraturas en el Organismo Judicial. El esfuerzo de la sociedad civil es valiente, es de admirar, pero no será fácil. Los políticos clientelares, los financistas oscuros o empresarios clientelares llevan tiempo construyendo plataformas para el 2011.

¿En 2011 estaremos los ciudadanos menos malos o más buenos (porque acá no hay juego de buenos contra malos) en capacidad para ganarle en las urnas a los futuros diputados corruptos y clientelares? Porque serán ellos los que después elegirán a los magistrados, al Contralor de Cuentas, que reformarán la ley electoral y la de servicio civil y la agenda de seguridad y la de promoción de alianzas público privadas. ¿Los empresarios emprendedores dentro de dos años habrán ganado con trabajos dignos y competitivos a los ciudadanos que ahora se decantan por el narcotráfico? ¿La sociedad civil le habrá ganado el pulso a los abogados sucios? Pelota al centro del campo.

martinpellecer@gmail.com

jueves, 9 de julio de 2009

90. Embargo al gobierno de facto de Honduras

Lo más preocupante del Golpe de Estado en Honduras es que haya sobrevivido una semana y que la derecha extrema guatemalteca lo legitime. Guatemala y Centroamérica tenemos un papel determinante para evitar que esa vuelta a las cavernas tenga éxito y siente un precedente.

“La ley es la ley”, “no es un Golpe” o “a veces no se puede hacer lo que dicen los ideales”. Las tres frases casi podrían caber en la apología del delito. A diferencia del resto de 192 países de la ONU, de todos los medios de comunicación del mundo y de muchísimos hondureños que arriesgan la vida en manifestaciones en la calle, no son pocas las voces guatemaltecas de derecha que apoyan el Golpe de Estado de los militares y los políticos en Honduras. Es para invitarlos a reflexionar o para darles una terapia sobre democracia a los autores de estas frases. Uno es Otto Pérez Molina, líder nacional del PP y casi nuestro presidente las pasadas elecciones, que dijo que “no es un golpe porque el Ejército actuó con respaldo legal”. ¿Se imaginan la vergüenza que hubiera sido que Guatemala hubiera sido el único país en el mundo que reconociera a ese gobierno de facto de Micheletti? Creo que Pérez Molina debería reflexionar sobre el país democrático que propone para buscar la Presidencia en el 2011. Su defensa de la democracia guatemalteca contra el Golpe de Serrano empieza a desvanecerse al apoyar un golpe en el país vecino.

Es más preocupante el caso de Carlos Zúñiga Fumagalli, el presidente de la Cámara del Agro, que no solo asegura que “lo que hubo en Honduras fue un cambio legal de un presidente por otro” sino que ha accionado en la Corte de Constitucionalidad para impedir que Guatemala pueda ejercer medidas de presión junto al resto del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) para aislar a Honduras, como fue el cierre de fronteras comerciales durante 48 horas. La tercera voz es de una amiga mía, de 26 años, graduada de Derecho de la Universidad Marroquín, ex candidata a diputada. “Martín, eso no es un Golpe, ¿tú ya revisaste su Constitución?”. Le recordé que a Zelaya lo habían sacado a punta de pistola de su casa y del país. “Lo que pasa es que a veces no se puede hacer todo de forma ideal”, respondió la futura política. ¿Tan fácil traicionan a la democracia los tres?

Hace una semana escribí que lo que está por verse es si toda la institucionalidad internacional logra doblegar a toda la institucionalidad hondureña. El camino que se ha seguido, vía la OEA y el SICA, es el correcto. Las decisiones que ha respaldado el Gobierno de Guatemala, de sacar a Honduras de la OEA, congelar los préstamos del BCIE y cerrar las fronteras, son las correctas. No podemos permitir que los militares crean que pueden dar golpes de Estado en el año 2009 en América Central.

Y aunque nos perjudique a nuestra propia industria, el SICA debe volver a cerrar las fronteras comerciales y promover un embargo regional a Honduras. No tiene ningún solo aliado que los financie. EE. UU. ya logró congelar los préstamos del BID y el Banco Mundial, Europa hará lo mismo y el gobierno de facto perderá dos tercios de su presupuesto nacional, que depende de cooperación exterior. A ver si así con un embargo la oligarquía hondureña ordena a los militares permitir el regreso de Zelaya al poder (simbólico) estos seis meses.

La batalla por el regreso de Zelaya el domingo —imprudente, como toda su presidencia— se perdió y costó la vida de un joven de 19 años asesinado por soldados. Pero es sólo el primer capítulo de esta historia que nosotros, como Guatemala, podemos ayudar a escribir, a revertir.

PS. Qué bien el frente de 35 organizaciones para apoyar a la Cicig. Eso es lo que necesitamos, nacionalizar esta lucha contra la impunidad. Y cuidado con el grupo Justicia por el Cambio para la elección de magistrados, que apesta a corrupción.

viernes, 3 de julio de 2009

89B. Opiniones sobre el Golpe en Honduras

(Estas son unas entrevistas que me han hecho sobre lo de Honduras)

- Honduras aguarda la reacción continental
Radio Nacional de España (29.06.09)
http://www.fride.org/multimedia_esp/35/honduras-aguarda-la-reaccion-continental-martin-rodriguez

- Showdown in Honduras
Süddeutsche Zeitung. Alemania (02.07.09)
http://www.fride.org/fride-prensa/554/showdown-in-honduras

- "Una presidencia de papel"
BBC Mundo (01.07.09)
http://www.bbc.co.uk/mundo/america_latina/2009/07/090701_1550_honduras_presidencia_papel_sao.shtml

- Las crisis múltiples de Honduras
BBC Mundo (30.06.09)
http://www.bbc.co.uk/mundo/america_latina/2009/06/090630_honduras_crisis_ra.shtml

- Golpe de Estado en Honduras: el 'revival' de una práctica extinta
Soitu. España (29.06.09)
http://www.soitu.es/soitu/2009/06/29/actualidad/1246283800_362422.html

- Aumenta la presión internacional
BBC Mundo (01.07.09)
http://www.bbc.co.uk/mundo/america_latina/2009/07/090701_1531_presion_diplomatica_honduras_pea.shtml

lunes, 29 de junio de 2009

89. Honduras y el golpe de Estado

Los militares y políticos hondureños regresaron a la prehistoria. Se olvidaron que los golpes de Estado eran de otra época y han dejado a toda Centroamérica en una situación muy complicada por no poder solucionar sus problemas políticos por medio de las instituciones y las leyes.

Sí, Manuel Zelaya es un populista que tensó la cuerda al forzar “una encuesta” ilegal, que no tendría efectos vinculantes y violó las leyes. Pero bajo ninguna circunstancia podemos permitir en Centroamérica que los militares salgan de sus cuarteles a interferir en política.

Ahora hay que ver cómo evitamos que el agua llegue al río y nuestro papel como vecino inmediato es clave. En Honduras sí que tenemos responsabilidad porque sí tenemos un peso económico e intereses estratégicos recíprocos.

La primera reacción del Gobierno ha sido la adecuada: desconocer al gobierno golpista, cortar relaciones militares, asistir a una reunión del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) y mantener a nuestro embajador en Tegucigalpa. El siguiente paso tiene que ser ayudar a conseguir que la presión internacional sea por medio del SICA y de la Organización de Estados Americanos (OEA) y no a través de la incendiaria ALBA de Chávez. Esto es clave para encontrar una salida institucional y negociada a esta crisis.

El presidente Colom, junto a sus homólogos Funes, de El Salvador; y Arias, de Costa Rica, tienen que ser los principales actores de la región en el reclamo del retorno a la institucionalidad. La foto debería ser de ellos tres respaldando a Zelaya junto a Calderón (México), y –por ejemplo- Hillary Clinton y Celso Amorim (Brasil). Eso le daría mayor seriedad y que el peligro de dejar el micrófono a los populistas Chávez y Ortega (Nicaragua).

Esto porque ahora hay dos presidentes hondureños. El que reconoce el mundo y todas sus instituciones, pero no Honduras; y el que reconocen todas las fuerzas políticas y las instituciones hondureñas, pero no el mundo. Son claves estos dos detalles. Toda la institucionalidad mundial versus toda la institucionalidad hondureña. Quién doblegará a quién, está por verse esta semana. Es, sin embargo, un pulso de débiles por una presidencia simbólica. La institucionalidad hondureña es incluso más débil que la nuestra, pero la comunidad internacional puede ser lo suficientemente retórica o indiferente como para no poder doblegarla.

La respuesta internacional ha sido impresionante. Ha habido una condena de América Central, América Latina, Washington, Europa, la ONU. La respuesta hondureña también: ningún poder político hondureño ha cuestionado el golpe de Estado. Los militares hondureños ya están actuando –deteniendo a ministros y simpatizantes de Zelaya, como el alcalde de San Pedro Sula-, y si la comunidad internacional quiere sentar un precedente para todos los militares del continente tiene que advertir que tomará acciones.

Puede suspender a Honduras de la OEA, suspender la cooperación internacional y establecer sanciones comerciales hasta que no repongan a Zelaya. El SICA puede suspenderlo de las negociaciones del Acuerdo de Asociación con Europa y de la cooperación antinarcótica bajo el amparo de la ONU.

El daño está hecho, por los militares y los políticos hondureños, que se encargaron de impedir que un presidente pueda gobernar los próximos cinco meses su país. Esto porque ni un Zelaya repuesto o un Micheletti aislado del mundo tendrán capacidad para gobernar: se trataría de una presidencia simbólica. Pero en política los símbolos importan mucho y es un momento precioso para recordarles a los militares que el mundo los quiere, pero bien guardaditos en sus cuarteles.

martinpellecer@gmail.com

miércoles, 24 de junio de 2009

88. Parece que les habláramos en chino

Pareciera como si los actores políticos y judiciales se hacen los locos o sienten que les hablamos en chino. Todos los ciudadanos estamos reclamando la depuración del sistema y ellos lo repiten y cuando les toca depurarse o que los fiscalicen o aportar a la transparencia, ahí sí no es con ellos.

Por primera vez desde el retorno a la democracia, y a fuerza de los durísimos golpes de los últimos 25 años y los asesinatos desde hace 10 años, como sociedad nos estamos planteando la recuperación del sistema de justicia y de las fuerzas de seguridad, del Estado (perdido contra las mafias desde el año 2000). Bueno, para muchos es más una apropiación porque por generaciones los ciudadanos no hemos sido los dueños del Estado.

Pero para muchos, esta demanda de depuración es del diente al labio. Lo que da más vergüenza es la reacción de los miembros de la Fiscalía de Derechos Contra la Vida del Ministerio Público haciendo huelga para evitar que la Comisión Internacional contra la Impunidad (Cicig) los fiscalice. ¡Pero si les hemos estado reclamando eso desde hace años! Señor Fiscal General Vásquez Zárate, ¿qué va a hacer? Tenemos que dejar de proteger a los gremios y proteger a los ciudadanos.

Otro gremio que está en el ojo del huracán son los rectores de las universidades –resaltan Harold Caballeros y Eduardo Suger, que aspiran seguramente a “transparentar el Estado” desde la Presidencia- que se niegan a elegir a los presidentes de las comisiones de postulación de una manera pública y por sorteo. Se supone que son honorables, pero en el proceso de depurar las cortes no hay espacio para ser quisquillosos con la transparencia.

Después, los políticos. Sale el alcalde Arzú a decir que los partidos políticos tienen que renovarse –al igual que la Prensa y la iniciativa privada- lo cual puede ser cierto, pero él se hace elegir como Secretario General del Partido Unionista. Creo que habrá que ponerlo pronto en el podio de los “líderes eternos” que no construyen instituciones para ceder la batuta, algo así como Ríos Montt con su moribundo FRG o los sindicalistas. No hay ninguna cara nueva entre la élite del partido. Qué vergüenza.

(Paréntesis: Se mira duro el panorama a 15 meses de las elecciones. Sandra Torres. Pérez Molina. Giammattei. Suger. Caballeros. Baldizón. ¿No tenemos algún Obama? ¿O al menos un Mauricio Funes (presidente de El Salvador)? ¿O alguien de nuestros valientes de la sociedad civil o expolíticos que se anime a desafiar la hegemonía de los caciques y el poder retrógrado y el oscuro?)

Siguiendo con las irresponsabilidades –que parecen baratas-, otro ejemplo de no comprender que la depuración es para todos es la intimidación que Giovanni Fratti -abanderado de los jóvenes neoliberales- hizo a la columnista Marielos Monzón en un restaurante. Resulta que quiere ser de los nuevos líderes para construir un nuevo país calcando nuestros últimos treinta nefastos años.

Creo que no comprendemos que si nuestro Estado está tan podrido es porque nadie en la sociedad está dispuesto a depurarse. Estamos en una ventana de oportunidad espectacular para animarnos.

PS. Qué tal si los medios se enfocan no en la cantidad de contagiados cada día sino en que la mortalidad es mínima en el mundo, que los enfermos evolucionan bien y que estamos dentro de la curva normal de contagios. Creo que evitaría una paranoia. Eso sí, el Ministro de Salud… quizás debería dejar que el vicepresidente Espada sea el encargado de comunicarse.

www.martinguatemala.blogspot.com

jueves, 18 de junio de 2009

87. ¿Corte de Constitucionalidad para los ciudadanos?

La Corte de Constitucionalidad (CC) tiene otra vez una decisión para formar país: Decidir si los ciudadanos tenemos que pagarle más al monopolio de la Empresa Eléctrica.

No sé si me da confianza nuestro máximo tribunal. No me la da por su interpretación política de las leyes. Porque al final se convierte en un pulso entre magistrados éticos y magistrados no éticos de la Corte.

A ver, la Empresa Eléctrica tiene un monopolio con el que nos mira la cara de brutos a los guatemaltecos, produciendo energía acá y vendiéndola más barata a los salvadoreños. Además, sin ninguna competencia nacional. Y con ganancias multimillonarias. Y el Estado –por medio de la Comisión Nacional de Energía Eléctrica- decidió que nos cobre menos. Y viene este monopolio español –aunque podría ser un detestable monopolio guatemalteco o mexicano- y se rehúsa a pagar más impuestos y tiene la osadía de dejar de facturar.

¿Se imaginan si el Estado español les da un monopolio y les aumenta la tarifa y ellos se atreven a dejar de facturar? Directito al bote. Acá, estamos en las manos de cinco magistrados.

Y la última decisión clave para el futuro del país que tomaron con los pies pasó desapercibida entre tanto escándalo. Ampararon provisionalmente a la gremial de armeros respecto de una parte de la nueva ley de armas, que prohibía a los menores de 25 años portar un arma. Les dejaron que los patojitos de 18 años que contratan puedan ser una excepción igual que los policías nacionales.

Qué vergüenza. La mitad de los guardias de seguridad tienen menos de 25 años y la inmensa mayoría no recibe ninguna capacitación de absolutamente nada.

“Es que va a haber muchos desempleados”, dicen los armeros. Pues el sector productivo del país podría ser un poco más innovador y responsable que estar dando armas a campesinos del interior malpagándoles a cambio de evitar que cualquiera se acerque a sus parqueos.

Yo recuerdo que una tarde en medio del tráfico me detuve en un parqueo vacío de una farmacia en la zona 10 con luces intermitentes a esperar a un amigo al que tenía que pasar a traer; estaba saliendo de una tienda. Tenía que esperar dos minutos.

Pero el guardia de la farmacia se acercó y me dijo “no te podés quedar acá”. Yo le expliqué que serían dos minutos y que si llegaba otro carro, me movería. “El patrón me dio órdenes de disparar a cualquiera que se ponga en el parqueo”. “Son dos minutos”, le respondí. “¿No entendés?”, me gritó, cargando su escopeta, antes de continuar, “¿Vos me vas a pagar los mil pesos que me dan a fin de mes?”, me preguntó, junto antes de que llegara mi amigo.

Yo tuve suerte. El otro día ví como dos guardias de seguridad vapuleaban a un tipo que se sentó en una acera de una heladería en Las Américas hasta que intervenimos unos comensales. No sé la cantidad de asesinatos o lesiones que habrán cometido guardias de seguridad privados –o empleados de los patrones de las empresas de seguridad- a quienes la CC está beneficiando.

Pero bueno, al final, ¿cuánto les importamos los ciudadanos a los magistrados de la Corte de Constitucionalidad? Ellos tienen la respuesta.

PS. Dos posdatas. La primera es el agradecimiento a la CICIG por cuestionar con igual rigor a “los buenos” que a “los malos”. Es un paso adelante que en el caso de la PDH digan que el acusado no es el responsable del secuestro de Gladys Monterroso, aunque (espero) eso no quiera decir que el caso está cerrado. Como también lo es la llamada de atención a los medios –todos- desinformadores. La vida no es de buenos y malos. Tenemos que ser responsables.

La segunda es mi solidaridad con Otto Pérez y Roxana Baldetti por las amenazas de muerte en su contra; creo que el gobierno de Colom se está pasando de demonizarlos.

martinpellecer@gmail.com

martes, 9 de junio de 2009

86. ¿Y ahora? ¿Qué hacemos con el ejército en Guatemala?

Tenemos la capacidad para fijarnos en cualquier detalle que abone en el pesimismo, en ver el más mínimo error o estupidez en el otro para denunciar lo irredimible de su condición; casi todos los que tienen acceso al micrófono son especialistas en ver el vaso medio vacío. Pero esta semana nadie dijo ni pío por un escándalo casi tan fuerte como el asesinato de Rodrigo Rosenberg.

Resulta que los narcos matan policías del Ministerio de Gobernación con armas del Ministerio de la Defensa de Guatemala, del ejército. El excelente artículo de Luis Ángel Sas en elPeriódico la semana pasada nos recordó que cuando despertamos, el dinosaurio sigue ahí. El 24 de abril, cinco policías fueron asesinados por narcotraficantes cuando buscaban incautar cocaína y un arsenal inmenso. Pues era de Industria Militar Guatemalteca.

“Ah, es que nos lo robaron”, respondió el ministro Valenzuela. Ajá. Pero no lo denunciaron en el Ministerio Público “porque es un delito militar”. Si pues. Para robarse ese arsenal de las instalaciones del Ministerio de la Defensa, sin disparar una sola bala, seguramente hubo un par de soldados chispudos, ¿no? Ningún mayor ni capitán ni general ni ex general estuvo metido. No, nada que ver. Si los militares son los que nos brindarán seguridad y salvarán al país de los narcos. Y sobre este incidente, todos nos quedamos callados y acá no pasó nada.

El caso es tan escandalosamente grave y la ausencia de ninguna reacción hasta el lunes por la mañana por parte del comandante general del Ejército, don Álvaro Colom, ni de ningún diputado de oposición, ni del CACIF, ni de absolutamente nadie, que uno tiene que recurrir a cinismos para describirlo.

El Instituto Brookings, el think tank más importante del mundo, describía en su análisis sobre Guatemalastán (o sea, nosotros), que el narcotráfico en el país siempre ha contado con la complicidad del ejército de Guatemala. Le cedieron a los cárteles las estructuras del contrabando –que sólo el gobierno de Álvaro Arzú se atrevió a combatir-, le prestaron la pista de la Base Militar de Zacapa hace un par de años –otro hecho que nadie comentó- y ahora “dejan que les roben armas”, por no decir que se las facilitan. Si yo fuera militar, me daría vergüenza. Como soy un ciudadano, me indigna y escribo una columna para intentar contagiar de mi indignación a las autoridades de mi Estado.

¿Y ahora? A la PNC se le depura hace años y ahora la CICIG ya puede trabajar con un equipo de investigación. A los jueces y fiscales corruptos al fin los estamos fiscalizando con ayuda de CICIG. Al Congreso lo fiscalizamos hasta convertirlo en cenizas (con la complicidad de los tantos corruptos y clientelares diputados), al mediocre Gobierno de la UNE le impedimos gobernar… y ¿al ejército?

¿Vencieron militarmente a la guerrilla para darle el país a los narcos?

¿Y ahora? ¿Los militares probos van a depurar su ejército? ¿Va a dejar el presidente Colom de repetir la mentira de que fue porque se redujo el ejército que entró el narcotráfico? ¿Le pedimos a la Cicig que nos eche una mano para depurarlo? ¿Pondrá el ministro Valenzuela a disposición de los tribunales a los militares responsables del robo? ¿Interpelará al ministro el Partido Patriota (o aunque sea los populistas de Lider)? ¿O le pedimos a los gringos y a la ONU que intervengan? Aló… ¿hay alguien ahí?

martinpellecer@gmail.com