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lunes, 25 de mayo de 2009

84. Jóvenes:

Son la esperanza del país, no se desperdicien.

Jóvenes:

Hace un mes, el caos por el asesinato de pilotos y una radio basura diciendo que había estado de sitio el día que aprobarían la ley para restringir armas nos hizo creer que se desmoronaba el suelo y llegábamos al sótano, que tocábamos fondo. El caso Rosenberg nos rompió otras tablas y nos demostró que había un sótano más abajo. La crisis política que se desató hizo crujir de nuevo el suelo y parecíamos prestos a caer a otro sótano de radicalización y sangre. No está siendo así; de momento parece soportar este piso.

Está soportando por dos troncos. La CICIG para resolver la parte jurídica del asesinato de Rosenberg. Y los jóvenes, los miles (¿20 mil el primer domingo y 15 mil anteayer?) vestidos de blanco de clases media y alta, cuya mayoría nunca había ejercido su responsabilidad de ciudadanos. Estos jóvenes están logrando cosas que no lograron la oposición, CICIG, diplomáticos o la opinión pública: presionar al Congreso a aprobar la ley para transparentar la elección de magistrados en el Organismo Judicial –pieza angular para la impunidad-, propuesta por Nineth Montenegro.

Estos jóvenes lograron manifestaciones para evitar que el país se desmorone y son los que pueden construir escaleras para empezar a salir de los sótanos que nos heredaron. Pero esto es la vida real y si no construyen escaleras, el suelo volverá a romperse. Si queremos cambiar el sistema de justicia del país tenemos que ser críticos con nosotros mismos. Jóvenes: no desperdicien el momento guiados por liderazgos estúpidos.

“Estúpido” suena fuerte, pero esto es política, es ser ciudadanos en Guatemala, y los suavizantes para las palabras sobran. Pedir la renuncia de Colom es una necedad que no ayudaría en lo absoluto; tiene que haber una investigación previa de CICIG. No se dejen llevar por liderazgos radicales como los neoliberales y los ultraderechas.

Vean las metas alcanzables. La primera, sobre la ley de comisiones para los magistrados, la consiguieron. ¿La segunda cuál es? ¿Un presidente para la Corte Suprema de Justicia? Llevamos cinco meses sin presidente judicial. ¿La ley para la protección de testigos? ¿La agenda que le pedimos a la CICIG? ¿La agenda del Acuerdo Nacional de Seguridad? ¿La renuncia de los principales acusados por Rosenberg? Recuerden que no son Colom y su esposa, sino Alejos y Valdés.

Las metas, que pueden ser por ejemplo mensuales y que tienen que ser alcanzables, tienen que ser definidas, propuestas, discutidas.

Los radicales tienen que ser aislados. No nos vamos a poner de acuerdo nunca sobre ideologías. Eso de “seguridad, libertad y propiedad”… a la tarima electoral, no a un movimiento contra la impunidad. En lo que todos los guatemaltecos estamos de acuerdos es en el fin de la impunidad. Pues fuerza ahí.

Lo último: No querramos tapar soles con dedos. El movimiento de los jóvenes tiene que ser interclasista. “Esto no es de pobres contra ricos”. Cierto que no, y eso es una estrategia del gobierno de Colom para deslegitimar el movimiento. ¿Pero qué están haciendo para contrarrestarla? ¿Cuántos jóvenes de la UFM, URL, UNIS han ido a dar una vuelta a la USAC o a la UMG para invitar gente a la manifestación y negociar demandas? Qué decepción ver a “los tres líderes” que fueron a dejar las firmas al Congreso. Hombres, blancos y clase alta. ¿Eso es el movimiento? ¿Eso es Guatemala? Yo creo que ambos son más. ¡Fuerza! Que de ustedes depende el futuro de este país.

martinpellecer@gmail.com

miércoles, 20 de mayo de 2009

(Crisis11). Sugerencias para solucionar la crisis. 20/05/09

Con el shock aparentemente superado –a pesar de la tensión en el ambiente- tenemos que empezar a pensar (y proponer) cómo destrabar la crisis política sin que el remezón por el caso Rosenberg quede impune y lograr que sirva de acicate para reformar nuestro sistema de justicia.

Acá, doce sugerencias.

1. La ciudadanía –los 30 mil del otro día en la Plaza Italia y los que están indignados por la impunidad- deben mantener las manifestaciones semanales. Sin la presión en las calles, nuestros políticos saben bien soportar las críticas de la opinión pública y de la comunidad internacional.

2. La ciudadanía –la mayoría de los manifestantes- no deberían dejar el liderazgo o la representación del movimiento en radicales neoliberales o de ultraderechas. Tampoco deben responder a provocaciones de manifestaciones oficialistas.
O a la inversa: Neoliberales, Cámara del Agro y PP, no sean oportunistas.

(Como detalle mínimo) La imagen representa mucho en política. Miren por favor la foto de los tres que fueron a entregar las 35 mil firmas al Congreso el otro día. ¿Es esa la imagen que quieren trasmitir a la ciudadanía de lo que es el movimiento? El movimiento es principalmente de jóvenes de clase media y alta. Podrían socializarlo.

3. La ciudadanía –la mayoría de manifestantes- debería enfocar sus demandas.
Pedir una investigación de la CICIG sin interferencias, bien.
Pedir la Ley de Comisiones de Postulación para transparentar las cortes (dando un seguimiento a todo el proceso), bien.
Pedir la renuncia de Gustavo Alejos y Gregorio Valdés, acusados directos por Rosenberg, bien.
Pedir una investigación a profundidad del Banrural (y de todos los bancos del sistema, que según el G-20 no son muy limpios), bien.
Pedir que se apruebe toda la agenda de la CICIG, bien.
Pedir que los canales “nacionales” tengan un poco de ética y cubran las manifestaciones, arriesgado pero bien.

Pedir la renuncia del Presidente, equivocado.
Pedir que “cualquier diputado” la solicite, populista.

4. El Presidente Colom y el Gobierno deben dejar de competir sobre las firmas o con las manifestaciones. Con eso, sólo se asemejan a Chávez, a Daniel Ortega. Sólo polarizan más y pierden más legitimidad porque piden las firmas a funcionarios presionados… Ya, lo del domingo en el parque “demostró fuerza”, pero es clientelar.

5. El Presidente Colom y el Gobierno no pueden seguir protegiendo a Alejos y Valdés de que los investigue la CICIG.

6. El Gobierno no puede seguir amenazando o intimidando a los manifestantes con dizque apologías del delito o arrestos a manifestantes en Twitter o Facebook.

7. El Presidente Colom debe dejar de radicalizar sus discursos. No puede seguir utilizando el recurso de que “sólo muerto lo sacan” o “me tienen que matar si me quieren fuera”, ni puede ponerse a amenazar desde el podio con “uno a uno van ir a la cárcel”. No depende de él, sino de la CICIG. Y además, no ayuda en nada a calmar al país.

8. El vicepresidente Espada hace bien en ejercer un rol de mediador entre Gobierno y empresarios, con USAC, PDH, Iglesias y embajada de EEUU como testigos.

9. Sandra de Colom debe dejar de presionar al presidente para que se radicalice. No le sirve ni al Gobierno, ni a ella, ni a nuestra democracia esa deriva.

10. El canciller Rodas hace bien en llamar a la OEA a que venga al país, así como al Grupo de Río o de la UNASUR, pero no debe caer en la tentación de presentar al gobierno de la UNE como un revolucionario víctima de la oligarquía. Es mucho más complejo. Hay odios pequeños (de la élite económica ante el izquierdismo retórico del Presidente) y odios grandes de grupos paralelos contra la CICIG y el Estado de Derecho. Hay radicales de extrema derecha que odian al Gobierno. Hay una amenaza del narcotráfico al Estado y al país… es algo mucho más complejo.

11. El CACIF hace bien en moderarse y no exigir renuncias o plantear que no dejará gobernar a Colom así por así. Deben dar un margen de maniobra a que evolucionen las investigaciones de la CICIG, aunque presionando al Gobierno para que no se intrometa en éstas.

12. El video de Rosenberg tiene acusaciones directas, llamamientos a la justicia, a no dejar que se nos caiga el país. Y ante eso hay que reaccionar. Pero lapidar a una institución como Banrural, que ha ayudado a tantos campesinos y sobre todo campesinas que no son sujetos de crédito en nuestro sistema bancario en vez de purgar a los corruptos... (por cierto, al presidente del banco José Ángel López no lo acusa de asesino, como algunos intentan confundir). O criminalizar a todos los cooperativistas… O incluso a un grupo musical… hay que tener mucho cuidado.

PS. Los internautas podemos dejar de reenviar campañas negras.