martes, 17 de febrero de 2009

70. Aguas latinoamericanas movidas con Obama

La toma de poder de Obama en Washing-ton ya ha movido las aguas continentales de cara a los cambios o en los debates sobre éstos dentro de 58 días, en la Cumbre de las Américas, en Trinidad y Tobago. La agenda será sobre energía, narcotráfico y migrantes. El Plan Mérida no da suficiente atención a Centroamérica, sino que se enfoca solo en México. El entonces candidato Obama pidió que se le diera más atención a Guatemala, El Salvador y Honduras, y ofreció reorientar la lucha antidrogas para una que no descanse únicamente en la fuerza (militar). ¿Qué propuestas haremos para que nos tomen en cuenta como socios preactivos?

Ahí se puede plantear bien la propuesta de una policía antidrogas regional (quizás más efectiva que un ejército regional) de la que participemos y nos ayude. Si la Corte Suprema, el MP y el Congreso responden a tiempo, Guatemala podría, además, presentarse como ejemplo de un esfuerzo contra el crimen organizado con la Cicig. Podemos hacer propuestas de cómo enfrentar el narcotráfico, desde una perspectiva distinta a la militar del Estado colombiano, que no ha reducido la producción de coca.

Es el momento para un cambio de paradigma. La Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia —integrada por personalidades como los ex presidentes Cardoso (Brasil), Zedillo (México) y Gaviria (Colombia); Mario Vargas Llosa, el ex alcalde Mockus, el nicaragüense Sergio Ramírez, y otros— propuso un cambio de paradigma hacia un enfoque de reducción de daños —tratar a los consumidores como pacientes, y no como criminales—, despenalizar el consumo de marihuana, reducir el consumo a través de campañas publicitarias (como contra el tabaco). Además, focalizar estrategias represivas hacia la lucha implacable contra el crimen organizado, y debatir sobre el tema; romper el tabú.

La propuesta la hacen estadistas de todo el continente. El narcotráfico es la amenaza más grande para nuestro Estado, nuestra democracia y nuestras vidas. ¿Seguimos con el debate de doble moral sobre el tema o pasamos al pragmático? En América Latina, la penalización del consumo de marihuana sirve para que policías chantajeen a jóvenes de las partes pobres de la ciudad con cobrarles mordidas o meterlos al “bote” “porque les encontraron marihuana”. Casi 30 por ciento de los reclusos lo están por eso y les toca mezclarse con asesinos, violadores y verdaderos traficantes de todo.

En esa cumbre, Obama también anunciará la Alianza Energética de las Américas, principalmente entre Brasil y EE. UU. Cuando la planificaron Bush y Lula, hace dos años, nos quedamos fuera del proyecto piloto de producción de energías limpias con azúcar, porque nos dormimos. La industria azucarera guatemalteca es muy competitiva —somos el quinto productor mundial—. Además, la mitad de los 13 ingenios respeta los derechos de sus trabajadores. Si el Ministerio de Trabajo y los que sí respetan las leyes laborales se aliaran para obligar a los que no lo hacen, el país se podría vender como una industria “limpia” laboralmente, para ser parte clave de esta Alianza. No todo es trabajo sólo del Gobierno.

No es que vamos a ir a poner las manos para que nos den cosas desde Washington o desde Brasilia. Podemos ir a proponer soluciones y participar de ellas. Tenemos 60 días para tenerlas bien hechitas.

PS. Es una buena oportunidad de reivindicación de la Cancillería de Haroldo Rodas, sobre la que escribí hace un mes; matizaré algunas afirmaciones en www.martinguatemala.blogspot.com

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