lunes, 23 de febrero de 2009

71. Alianzas público privadas (en vez de críticas por orden del quetzal a Fidel Castro)

Wachik’aj 71.

En vez de un empresariado ideologizado y retrógrado, necesitamos uno proactivo, moderno, con visión de país.

Alianzas

Esta semana hemos visto dos tipos de empresarios. Los que pueden renunciar a todo porque le pongan una medalla a un ex dictador y hacen mucho ruido, y los que pueden proponer al Estado alianzas público-privadas para crear empleos en medio de la crisis económica.

Estos segundos pasan desapercibidos y en vez de aplausos, muchas veces reciben críticas desde parte de su gremio por traidores o por ser “plegados” a este gobierno “izquierdista”. La Asociación de Exportadores (Agexport) y el Gobierno invertirán Q256 millones para crear 31 mil empleos.

El Gobierno aportará Q175 millones y el sector exportador Q80 millones. Debería ser más balanceado, pero bueno. El Estado invertirá en caminos e infraestructura; reducir los trámites y los obstáculos para la salida de furgones y esto facilitará la creación proyectos de riego, centros de acopio, artesanías y se darán créditos.

Un estudio del BID mostró lo rezagados que vamos en inversión en infraestructura y lo cara que nos sale comparada con la de Perú. ¿Qué muestra esto? Que hay que combatir (y no fomentar desde el Gobierno) las mordidas del 20 por ciento que piden los diputados por cada obra. La iniciativa de la Cámara de la Construcción y el Gobierno para poner parámetros de precios por kilómetro de carretera era muy atractiva, porque evitaba la corrupción a ambos lados de la moneda, pero la abandonaron.

Lo del BID muestra además que hay que modernizar el sistema fiscal para inversiones que nos beneficien como país. ¿Cómo se pueden quejar los que compran carro nuevo si les ponen un impuesto más elevado? Si tienen más dinero que los demás para comprar un carro nuevo, pues a pagar más. Bienvenidos al mundo mundial; eso es así acá y en Corea. Es lo lógico. No vengan con que “en Guatemala parece que fuera pecado tener carro”.

Pero bueno, regresando a esta alianza entre Gobierno y empresarios. Alianzas así, sobre la mesa, que no estén cargadas de ideologías ortodoxas marxistas o neoliberales, es lo que necesita el país. Nos es más rentable a todos eso a que por ejemplo se den privilegios –que antes promovía y todavía utiliza parte de la misma Agexport- como no pagar impuestos bajo la ley de maquila. La ley de alianzas público-privadas para transparentarlas está parqueada en el Congreso y podría reactiarse en estos tiempos ideales para cambios de paradigmas.

Es que no podemos darnos el lujo de que Gobierno, empresarios y representantes de los trabajadores no caminen juntos cuando a penas creceremos 2 por ciento y cuando el 58 por ciento de los guatemaltecos son pobres y estamos en crisis económica y de seguridad. No podemos darnos el lujo de “abandonar proyectos conjuntos” porque le dan o no le dan una medalla a Fidel Castro –sí, fue un bochorno que no recibiera a nuestro jefe de Estado, pero para mí como ciudadano laico, también es un corcho que se le vaya a cuadrar al pastor de una iglesia, y no hago un escándalo por eso-. El país tiene problemas más apremiantes.

Creo que es un insulto al resto de la ciudadanía que una parte de los empresarios y los políticos se pongan “con principios y valores” por lo de Cuba, pero a la hora de pagar sueldos justos o dejar de robar en las obras públicas, ahí se ponen “competitivos” y se les olvidan los “principios y valores”. Ya esos debates, como el régimen de los Castro, son algo del siglo XX que tiene que ir cambiando. Nuestra Contrarrevolución con su sistema de mercado, que transitaron hacia una democracia conservadora, también deben ir transitando hacia el mundo del siglo XXI.
martinpellecer@gmail.com

2 comentarios:

Cris Tokoloshe dijo...

Bravo, muy de acuerdo, es lo que necesitamos.

Hugo Novales Contreras dijo...

Muy de acuerdo también. Agexport sigue dando muestras de tener a lo más progresista (que no quiere decir izquierdista, como lo pondría Minondo Ayau) de nuestro empresariado.